El pavimento es un elemento clave a la hora de definir el espacio que queremos conseguir en una vivienda o local; su elección condiciona, en gran medida, el carácter de una estancia. Es tal su importancia, y son tantas las posibilidades que actualmente nos ofrece el mercado, que encontrar el pavimento perfecto puede convertirse en una odisea. En este artículo analizamos las diferentes opciones.
· PARQUET DE MADERA NATURAL ·
Se trata de un pavimento formado por tablillas de madera maciza. Éstas pueden estar compuestas por una sola capa o, más recientemente, por varias de distintas calidades.
En cuanto a las formas de colocación, el parquet puede ser encolado, clavado sobre rastreles, o flotante. En este último, las piezas se colocan sobre una base de espuma de polietileno o similar, y se fijan entre sí mediante cola o sistemas "clic".
Ventajas: Como elemento vivo que es, la madera tiene unas características únicas. Aporta calidez al ambiente, y el color, la veta, la textura... hacen que cada pieza sea distinta. Además, para combatir el deterioro, el parquet puede ser lijado y barnizado (el número de pulidos dependerá del grosor de las piezas). En reformas, puede emplearse sobre otros solados cuando se quiera reducir la cantidad de obras.
Inconvenientes: El principal inconveniente es el elevado coste de la madera.
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| Imagen: Pavimentos HARO |
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Imagen: Pavimentos HARO
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